LA LUZ

11.11.2016 12:49

   Estaban reunidos en torno al hogar en una casa, y llegó a ellos. Y tomando la palabra dijo:

   Hermanos de Medina-Runda sea la Armonía, la dicha y la Paz en vuestros corazones.

   Se sentó entre ellos. Y Jaida que estaba allí, vino y le dijo:

   Maestro; ¿por qué te has ido de nosotros y nos has dejado solos? Te fuistes y contigo se fue el canto de los pájaros y la luz de los días en nuestras almas.

   Quédate con nosotros para siempre, porque Tú eres la LUZ que enciende nuestros corazones...

   Y Abul-Beka la sentó a su lado y, tomándole las manos, le dijo:

   No dependas de nada que esté fuera de ti.

   En todo momento estuve contigo y no te abandoné, eres tú la que no te has dado cuenta y me has buscado fuera por las calles, en las plazas y los campos, sin encontrarme.

   Mientras, yo te esperaba en tu interior.

   Y, dirigiéndose a todos, les dijo:

   No seáis como el ignorante que busca la aguja en la calle y la perdió en su casa.

   Ni como aquéllos que necesitan imágenes para vestir a la luz y poderla adorar. Porque la Luz está en todas las cosas y de todas ellas se viste, pero muchos son los que la confunden con sus vestiduras y las toman, más Ella se les escapa.

Cayetano Arroyo.